| Muchos
han gritado al cielo la verdad, muchos seguirán propagándola al viento;
pero muy pocos oídos están dispuestos a escuchar. ¿Será que nuestra
naturaleza humana nos impide "oír lo que los maestros nos quieren
decir? ¿Será que la humanidad se encuentra dormida, embebida en falsos
valores, ídolos e ideales? ¿Porqué la mayoría de la gente deambula
por esta tierra buscando, consciente o inconscientemente, algo o alguien
a quien seguir? Estamos entonces frente a nuestro propio adormecimiento
buscando ser identificados para pertenecer o formar parte de algo.
Mucha
gente se ha preguntado ¿Quién soy? ¿Adónde voy?, ¿Para qué estoy
en este mundo? Preguntas que sin duda nos han dado más de algún
problema, pero el problema real no radica en la pregunta, sino en la
respuesta. ¿Cuántos de nosotros hemos sido capaces de encontrarla? , y
lo más triste, ¿Cuántos de nosotros no la hemos encontrado? Y más
triste aun, ¿cuántos de nosotros habiéndose preguntado, no se han
tomado siquiera la molestia de pensar en ello? Será más fácil seguir
el curso "normal" de las cosas, nacer, vivir y morir sin saber
para qué y porqué.
¿Nos
hemos detenido en algún instante de nuestra vida a "ver", a
"escuchar"? ¿hemos parado el mundo y analizado si estamos en
el camino correcto? Y es que ¿conocemos siquiera algún camino distinto
que no sea el del egoísmo, vanidad, violencia, consumismo?
Muchos
se apegarán a las distintas formas de religiones y credos en la
búsqueda de algo más humano; otros, seguirán distintas formas de
expresiones culturales, corporales y espirituales y, dentro de esta
búsqueda (si es que existe alguna) ¿cómo sabremos si estamos en el
camino correcto? Démonos entonces el tiempo para escuchar nuestro
interior, escucharnos e interpretar las señales internas, la intuición.
Si
esta leyendo estas reflexiones quiere decir que de alguna manera se
encuentra vinculado con Karate, de ser así, ¿se ha detenido a pensar
si realmente es "Karate" lo que Ud. Practica? Antes de seguir
con la lectura de estas palabras pregúntese ¿qué entiendo por Karate?
Lo más probable y le encuentro toda la razón, es que sea todo lo
contrario a lo que realmente es. Existe un concepto de Karate bastante
generalizado en donde la violencia, el egoísmo, altruismo,
individualismo y vanidad son conceptos manejados, incorporados y
acrecentados por los medios de comunicación, ya que en nuestra sociedad
es lo que "vende". Estamos acostumbrados a competir en todos
los campos y situaciones de la vida, entonces ¿porque no competir en
Karate? ¿Será esto lo que nuestros maestros, fundadores de este Arte
querían para nosotros, para la sociedad humana? ¿Qué pensará el
maestro Funakoshi y maestro Egami de la evolución a la cual fue llevado
este Arte Marcial? ¿Cree realmente Ud. que los atributos mencionados
anteriormente eran las metas de la evolución de karate, planteadas por
los maestros?
Si
Ud. Práctica competición (y no lo voy a llamar Karate) le invito a
reflexionar fuertemente en estas palabras ya que el verdadero "
DO" no es el camino de la violencia, sino todo lo contrario, el
camino del amor. Sí, Karate-Do es el camino del amor, el arte
transformado en amor, el camino de la superación personal basado en el
amor, amor a uno mismo, amor a su compañero de entrenamiento, amor a su
Dojo, amor a su entorno, amor a la naturaleza, amor a la enseñanza,
amor a la espiritualidad. Amor, respeto, lealtad, compañerismo,
desprendimiento, son algunos de los conceptos que nuestros maestros han
tratado de entregarnos a través de este "arte" llamado KARATE.
Si aceptamos que Karate es amor,es espiritualidad, es la conexión con
el universo, con la energía vital, con el Ki; ¿qué es entonces la
competición? Dejaré planteada la incógnita, pero antes vuelvo a
preguntar: ¿qué sentido tiene el vencer a otra persona? ¿cuál es el
placer de hacerle daño a un compañero de entrenamiento? ¿qué quiero
demostrar al fracturar una costilla? Es tan importante el sentirse
"ganador", pero ¿ganador de que? ¿vale la pena el lesionar o
dañar a otro ser humano para tener una medalla en el armario? ¿por ser
el mejor? ¿El mejor de qué? ¿en qué? ¿para qué? Dejo planteada la
incógnita y cada uno debe reflexionar profundamente y encontrar las
respuestas, sus propias respuestas basadas en la profundización
personal de este hermoso arte llamado Karate, que nunca fue, ni será un
medio para dañar a otros, ni menos un medio para enaltecer y alimentar
egos, sentimientos errados, vanidades.
Entonces
no perdamos tiempo, despertemos y lancémonos a la aventura del
crecimiento personal, de la búsqueda del propio yo, y, ¿cuan lejos
llegaremos? Todo depende de cuánto estemos dispuestos a profundizar. |